FICHA

TITULO: La librería del Señor Livingstone
AUTOR/A: Mónica Gutiérrez
AÑO PUBLICACIÓN: 2.017
EDITORIAL: Autopublicado

Agnes Martí es una arqueóloga en paro que se ha mudado a Londres en busca de una oportunidad laboral. Una tarde, desanimada y triste por su poco éxito profesional, tropieza en el corazón del barrio del Temple con el pomo de una puerta en forma de pluma, el sonido de unas lúgubres campanillas y el hermoso rótulo azul de Moonlight Books. La librería, regentada con encantador ceño fruncido por Edward Livingstone, debe su nombre a un espectacular techo de cristal que permite contemplar la luna y las estrellas en las noches despejadas. Intrigada por la personalidad y el sentido del humor del señor Livingstone, Agnes decide aceptar la oferta de convertirse en ayudante del librero mientras continúa su búsqueda de trabajo. El té de la tarde en el rincón de los románticos, las visitas de Mr. Magoo, las conversaciones con la bella editora de Edward, las cenas junto a la chimenea del Darkness and Shadow y la buena lectura convencerán a Agnes de que la felicidad está en los pequeños detalles cotidianos.

OPINION

En cuanto vi que la historia tenía como escenario principal una librería, me tiré de cabeza a por él.

Los personajes, tanto principales como secundarios, son entrañables. Especial mención al librero, el señor Livingstone, Oliver y John, sin desmerecer al resto. A la protagonista, Agnes, la describen a menudo como una hada, será quizá por eso que el libro me ha parecido en ocasiones como una especie de cuento de hadas.

Tanto la descripción de la librería, en la que te puedes imaginar, estirada bajo el techo acristalado, admirando las estrellas, o subiendo esas escaleras mientras las yemas de tus dedos acarician la barandilla, como las localizaciones de Londres, son preciosas y muy acertadas.

El amor por los libros se puede palpar en cada diálogo, en cada cita. Te dan ganas de correr a la librería para hojear algunos de los títulos.

Lo que me ha chocado es la manera de hablar de los personajes. Todos hablan con un tono algo pomposo y recargado, incluido el niño. Así que eso cuesta de digerir. Al librero le pega ese estilo… quizá chirría un poco en boca de Agnes.

Las historias de amor quedan algo deslucidas para mi gusto. Esperaba saber algo más de ellas, pero entiendo que puede ser cosa mía. El libro en sí, no trata de centrarse en esas historias de amor, pero soy así de romanticona y cotilla.

LO MEJOR

  • La portada. Simple y preciosa. Llama la atención.
  • La librería. Me encantaría pasarme las horas muertas allí. Cada vez que nombran al escritor bajo la lámpara azul, soñaba con ser yo.
  • El señor Livingstone, Oliver y John.
  • Las constantes menciones y citas de varios libros.
  • Es un libro «feelgood» y eso, me encanta. Hay una cita que «me representa» totalmente. Tanto en lo que leo, como en lo que escribo:

Temo que esto no sea más que una de esas novelas feelgood que lee Jasmine, en donde siempre hay un final feliz porque, ¿de qué otra forma podría compensarse a los lectores por todos los problemas y las malas noticias con las que lidian a diario fuera de sus libros?

LO PEOR

  • El tono pomposo y algo recargado con el que hablan la mayoría de los personajes. Es un tono que le pega mucho al señor Livingstone, aunque quizá no tanto a Oliver o a la misma Agnes.
  • La historia de amor de Agnes y John me parece algo precipitada. Quizá sea porque les «vemos» poco juntos. Me da la sensación de que, como el libro no está centrado en una relación amorosa en sí, no «pierde» el tiempo con ella. Y eso, para mí, es una gran pega.

Me ha pasado lo mismo que con el anterior libro. Le doy porque le falta y le sobran cosas. Aunque, sin duda, seguiré a la autora porque su manera de escribir me ha encantado.

 

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